jueves 9 de julio de 2009

Las peores vacaciones de mi vida

Llevo un mes sin escribir aquí. Lo lamento. Las razones son diversas, pero destacan dos:

1. Twitter. Como le ha pasado a muchos, Twitter canibalizó mi blog. Es seductoramente conveniente para un indisciplinado crónico como yo. No hay que darle ritmo al texto, no hay que explicarse demasiado, y quince minutos después de que lo escribes, nadie más lo va a leer. Pero, tras cada aforismo pretencioso, tras cada chistosada inconsecuente, no podía evitar escuchar una vocecita en la audiencia gritando "Who Cares?". Y finalmente me aburrí, y aquí estoy.

2. Las peores vacaciones de mi vida. Como ya saben, estoy esclavizado durante 480 horas al CINVESTAV. Llevo aproximadamente 160.5, de las cuales unas 30 son robadas, y el resto cumplidas cabalmente en tareas divertidísimas y enriquecedoras, como:

  • Soldar cables con cautines que arden como un Sol.
  • Pelar cable con los dientes, ayudado por un cutter sin seguro.
  • Ponerle luz y sonido al circuito que abre la puerta. Ah, y aumentar mágicamente el alcance cambiando la antena por alambritos.
  • Agrandar un agujero en la pared usando una lima. Trepado en un banco.
  • Desinfectar inodoros.


Sin embargo, me ha dejado hermosas enseñanzas:

  • Soldar como la gente ingeniero decente.
  • Hacerme güey durante horas "instalando software", "destornillando una caja" o "esperando a que se desocupe el cautín".
  • Hacer como que no oigo las órdenes sino hasta la tercera vez que me las repiten.
  • Hacer lo que me ordenen, aunque sea una estupidez, porque al fin y al cabo acumulo horas.
Se supone que, antes de las vacaciones, hacía cinco horas diarias, de la una a las seis. Pero, harto como estoy, y acercándose el fin de mi carrera, decidí adelantar horas durante las vacaciones. Todos los pinches días (almost) voy de 11 a 6 de la tarde.

De manera que mi vida se reparte entre escuchar el noticiero, ir al servicio, y twittear y ver películas o series por la noche. Pretty Fucking Depressing. Pretty Fucking Unblogable.

Pero ya se pusieron mucho mejor. Estoy muy contento desde el 2 de Julio. El problemita es que mi Alegría está en Guadalajara desde el martes y hasta el otro viernes. Y me la he pasado, y seguro me la voy a pasar, nostalgiando. A cada rato abro el teléfono, verifico que no tengo mensajes, y lo vuelvo a dejar sobre el escritorio. Y, cuando el protector de pantalla lo hace brillar, medio minuto después, no puedo evitar la sacudida de alegría pensando que me escribieron. Idiota, me pasa every fucking time. But I love feeling like this.

3 comentarios:

Rodrigo dijo...

Por eso a mi no me gustaría ser ingeniero...

Lilium dijo...

Ay mi vido! eso de confundir el protector de pantalla con un mensaje es tan tierno! jijiji (a mi siempre me pasa)

El 2 de Julio es un excelente día para comenzar. Suerte! ***

Pablo Hajnal dijo...

Comparto lo nuevo: "Huyendo de la nada" en:
www.pablohajnal.blogspot.com